Hoy he de decir de nuevo que ha sido un buen día. Me he levantado sobre las 9 de la mañana he desayunado con la familia el típico baggel que había visto en alguna de mis series americanas. Hablando con Mary me he dado cuenta que quizá lo mejor era que fuera hasta la academia para comprobar que sabía llegar y cuanto tiempo tardaba.
Ellos se han ido a hacer la compra asi que yo ni corta ni perezosa después de hacerme un mapa gracias a google maps (que lo aconsejo eufóricamente) de lo más cutre me he atrevido, creó que en parte envalentada en que ayer no me perdí volviendo a casa. Cuando he salido he puesto la alarma, que era un momento temido por mí, pero al final no ha sido tan difícil, no ha sonado ni nada parecido.
Bueno pues al buscar la primera calle ya me he perdido (Recordar que sigo siendo yo, pero en Dublín). En este punto es importante resaltar la tan alabada amabilidad de las personas en Dublin, que para mi alegría es totalmente cierta y ademas tienen una santa paciencia. Las anécdotas más divertidas (porque debido a su extensión no voy a comentar todas) de esta aventura es que un hombre al verme tan pérdida desde el coche sin preguntarle ni nada me ha indicado y una familia me ha llevado hasta un punto en el que ellos consideraban que ya no me iba a perder. Pero tras dos horas de dar vueltas he llegado a la academia. No se si es mi permanente optimismo pero cuando he llegado en vez de estar extenuada, estaba feliz porque había logrado llegar…cosas mías. La vuelta ha sido mucho menos conflictiva y en una media hora ya estaba en el punto de partida.
Tras unos mensajillos con los chicos he quedado con ellos en el Trinity (es al único sitio que se llegar por momento) a las 2,30, y como mi cuerpo aun no está hecho a esta extraña costumbre europea de comer pues he propuesto ir a comer cosa que apoyado los chicos. Hemos acabado en un sitio donde había un menú compuesto de sopa , un sándwich y un café. La sopa era de tomate y el sándwich de pollo, ningún manjar pero sin duda nos ha quitado el hambre.
Alli hemos decidido ir a visitar la cárcel de Kilmainha(http://en.wikipedia.org/wiki/Kilmainham_Gaol
ham_Gaol) . En esta cárcel estuvieron presos muchos de los líderes independentistas irlandeses, que se han convertido en héroes nacionales. Una vez más el idioma ha sido una limitación porque el guía hablaba en inglés y por lo poco que he pillado ha contado historias por las cuales de vez en cuando te preguntas porque los hombres podemos llegar a esos extremos. Da igual al país donde viajes, siempre existe algún apartado en su historia en la cual la sinrazón gana a la bondad (que aun creó que posee el ser humano).
ham_Gaol) . En esta cárcel estuvieron presos muchos de los líderes independentistas irlandeses, que se han convertido en héroes nacionales. Una vez más el idioma ha sido una limitación porque el guía hablaba en inglés y por lo poco que he pillado ha contado historias por las cuales de vez en cuando te preguntas porque los hombres podemos llegar a esos extremos. Da igual al país donde viajes, siempre existe algún apartado en su historia en la cual la sinrazón gana a la bondad (que aun creó que posee el ser humano).Lo gracioso de esta visita es que la hemos hecho por nuestra cara bonita. Cuando hemos llegado eran las 5 de la tarde y acababa de empezar la última visita. He preguntado por tickets para “three” y creó que ha entendido “free”, se han mirado entre ellos y sin pagar un solo duro ( más bien euro) nos han acompañado hasta el grupo que acababa de empezar en este momento.
Para celebrar este ahorro económico nos hemos ido a calle Temple a tomarn
os unas guiness, había bastante movimiento, por ahora voy a ser un poco prudente y no voy a salir por la noche, cuando ya esté más habituada descubriré la vida nocturna de Dublín que debe ser muy buena. La calle Temple es la típica para beber unas pintas. Hemos ido a un típical Irish pub, lo que os hacía gracia como se intenta copiar los pubs irlandeses pero la esencia de lo autentico es difícil de igualar.
os unas guiness, había bastante movimiento, por ahora voy a ser un poco prudente y no voy a salir por la noche, cuando ya esté más habituada descubriré la vida nocturna de Dublín que debe ser muy buena. La calle Temple es la típica para beber unas pintas. Hemos ido a un típical Irish pub, lo que os hacía gracia como se intenta copiar los pubs irlandeses pero la esencia de lo autentico es difícil de igualar.Tras esto hemos vuelto a casa, yo he cenado porque Mary me había guardado los macarrones, y he hablado un ratito con ellos. Son muy majos aunque me veo muy limitada por el idioma. Pero se alegran un montón de que este contenta y me lo este pasando muy bien. La verdad que mi tercer día aquí también ha sido muy bueno.

NOTA: Me he dejado la cámara en Zaragoza pero hay ya planes para que venga a mi, cuando tenga mi cámara prometo mejores fotos y más divertidas.




