viernes, 25 de enero de 2008

Ojala estuvieras conmigo

La verdad que de vez en cuando me sorprendo de lo buena que puede ser la vida en ocasiones. Tengo nuevo trabajo. Y por fin puedo decir que he dejado el mundo de los sandwich para otros, que ahora voy a ser yo la que esta al otro lado.
Estoy trabajando de administrativa en una pequeña ingeniería. Suena extraño pero todo tiene una explicación. Estos últimos días estaban siendo bastante complicados para mi ya que el trabajo en el super me resultaba bastante duro, tanto que había decidido volver en Abril sino encontraba nada más. Estaba echando curriculum en todos los trabajos en los que necesitaran una persona que hablara español. Pero la vida siempre da muchas vueltas y la secretaria donde trabaja Xabi esta embarazada y necesitaban urgentemente a una administrativa. Asi que Xabi y yo ni cortos ni perezosos buscamos la oferta de trabajo en el FAS (la página de oferta de trabajo pública de Irlanda), la encontramos, y mande mi CV. Al día siguiente me estaban llamando, pero como estaba trabajando no me enteraba. Asi que le preguntaron a los dos españoles que están trabajando allí si era amiga suya y Xabi dijo que si. De manera que cuando me llamo me dijo que su jefe me quería conocer pero que no tuviera muchas ilusiones ya que pedían un nivel de inglés muy alto, cosa que todavía no he alcanzado.
Pero pensé, y ¿por qué no la voy a hacer?. Allí me plante con toda mi cara, y cuando empece a hacer la entrevista me crecí y pensé que ese puesto tenia que ser mio, y no se como pase la entrevista y solo hacía falta demostrar mi domio del Excel. Volví al día siguiente y después de estar sobre una hora haciendo cosas con el ordenador me ofrecieron el puesto de trabajo, con la única condición de que empezará el lunes. Eso fue un pequeño inconveniente ya que les dí tan solo tres días de preaviso al super. La verdad es que no me gusto comportarme asi, porque a pesar de que el trabajo era malo y mal pagado, en el momento que lo necesite me dieron trabajo, pero esta oportunidad no la podía desaprovechar. Asi que el sábado fue mi último día en el super y el lunes empecé mi nuevo trabajo. Que me encanta, el problema es que tengo que hablar inglés por teléfono, pero darme un poco tiempo para que lo haga bien, porque se que lo puedo hacer. El otro trabajo es muy sencillo de administración, papeleos, un poquito de organización y ya esta.
Hacía muchos meses que no me pasaba esto, pero al salir de la primera entrevista, sin querer marque el número de teléfono de mi padre pensando que me iba a contestar él. Estaba tan emocionada que a la primera persona que le quería contar esto era sin duda él. Y cuando me dí cuenta de lo que había hecho volvió a darme un vuelco el corazón como hacía mucho tiempo que no lo había hecho. Y comprendi, que aunque ahora soy feliz como pocas veces lo he sido, nunca será perfecto, porque siempre me faltará él. Si una persona en el mundo se merecía verme triunfar fue él, porque siempre creyó en mí en todo momento, cuando las cosas fueron mal me supo consolar y cuando las cosas fueron bien supo compartir mis alegrías. En estos casi dos años sin él he aprendido a andar sin su presencia, pero sin duda es como al que le cortan la pierna, sabe vivir sin ella, pero a cada paso que da se da cuenta que le falta. Desde estas líneas va mi recuerdo al Baldo, para que no lo olvidemos ninguno de lo que lo conocimos, porque hombres tan especiales como el no se encuentran, o por lo menos yo no logro.

martes, 15 de enero de 2008

De nuevo en Dublin

La verdad que como todos lo propósitos de comienzo de año, el escribir más amenudo en el blog, se a quedado nada más que en eso…pero bueno ya estoy aquí contado las nuevas aventuras que vivo por aquí.
Llegue el día 5, si las vísperas de reyes, y despegue desde Madrid, cosa que por una parte me vino de maravilla porque hacía años que no pisaba la capital (aunque como Barcelona nada, que nadie se ofenda, es una opinión y para gustos los colores o las ciudades). Me lo pase genial porque vino Joseju a buscarme a la estación y estuvimos paseando por las calles de Madrid. Me encanto ese paseo, porque tuvo magía, quizá fueron las antiquísimas calles o tal vez fueron esas pequeñas confesiones de nuestra vida. Luego ya nos encontramos con Xabi, ya que volví con él hacia tierras Celtas. Comimos de tapitas, eso si muy madrileñas, y después volvimos a pasear un poquito por Madrid. Poco duro la visita, ya que a las 8 de la tarde despegábamos, y como ya todo el mundo sabe (ejem ejem no lo digo por nadie) hay que estar dos horas antes el aeropuerto. Y sin mucho más problemas sobre las 9,30 hora dublinesa aterrizábamos en Dublin.
Al día siguiente Manu descubrió que los Reyes Magos también llegan a Dublin, ya que le agasajaron con diferentes productos españoles, si es que el chico es muy muy bueno
La semana a pasado tranquilamente, el lunes y el martes descubrí lo que son las rebajas en Irlanda, que aparte de que le llaman sales en vez rebajas es exactamente lo mismo. Y el miércoles empecé la academia. Pero por culpa del agua y cambios de temperatura pille un catarro impresionante, que no me impidió ir a trabajar pero si a la academia, ahora menos mal ya estoy mejor.
Por otra parte esta el tema del trabajo, la verdad, es que no he tenido mucha suerte, porque me han puesto a hacer el pan. Es un trabajo un tanto duro porque hay unos cambios de temperatura tremendos y tengo que levantar bastante peso. La parte buena es que a todo se acostumbra el ser humano, porque hoy he salido del trabajo pensando pues hoy no ha sido para tanto..jjeje Por otra parte, tengo expectativas de un muy buen cambio de trabajo, pero no diré nada que después se gafan las cosas.
Este fin de semana, a pesar de no encontrarme demasiado fina, me lo he pasado realmente bien, sin hacer nada en especial, pero ha estado bien. El viernes nos fuimos Abraham, Xabi y yo a un pub típicamente irlandés, y allí estuvimos bebiéndonos unas pintas como estaba mandado.
El sábado por la tarde (aquí sobre las 4 de la tarde ya es una tarde muy avanzada) nos fuimos a la destilería del whiskey Jameson, muy típico en Dublín. Asi que a las cuatro de la tarde estábamos Javi, Xabi y yo descubriendo las maravillas de beber un whiskey que ha sido destilado tres veces. Descubrimos un montón de cosas, como que los ángeles pasados unos cuantos años desde que se pone el whiskey en la barrica se beben casi un tercio.

Luego por la noche hicimos la cena de navidad que nunca tuvimos. Manu nos hizo una fantástica cena. Fue tranquila la noche, pero la compañía inmejorable.

Al día siguiente, fuimos a comer a un restaurante irlandés que me había recomendado mi profesora después de haberle comentado lo mala que me parecía la comida de este país. Y bueno tras haber probado la ternera a la Guiness sigo reafirmando que es mala, que donde este una buena paella de la Gimeno que se quite todo lo demás.

Y por momento nada más que comentar, más que sigo muy contenta por estas tierras, y que crucéis los dedos muy fuerte para que encuentre un nuevo trabajo que me guste más. Espero vuestras “palmas”.