jueves, 27 de diciembre de 2007

En Zaragoza...

Se que he tardado mucho, pero he ido muy liada este mes. Vida laboral, estudiantil y social roban el 100% de mi tiempo. Como un resumen general podemos lanzar el titular “Soy feliz en Dublin.” Sin duda, todo esto se debe a un montón de factores, que juntos hacen que me sienta a gusto en esta ciudad.

Bueno ahora estoy de vuelta en Zaragoza por unos días. Se me hace rara la ciudad, parece como si hubiera pasado más de 3 meses, me siento un poco ajena, quizá porque a la vez que a mi me han pasado muchas cosas, a la gente le han pasado también y eso hace que todo sea distinto de cuando me marche. Aunque sin duda hay cosas que no cambian, las charlas con la mama, las cenas en el mac, o conversaciones interesantes sobre el devenir del mundo….os he echado de menos.

Ahora en Dublin tengo un nuevo trabajo. Hice una entrevista en el supermercado de al lado de casa, en un principio rechace el trabajo porque no me dejaban volver a casa las 2 semanas que quería pero al día siguiente me llamaron diciendo que les daba lo mismo cuanto tiempo me fuera pero que me querían. Asi que ahora hago sándwich al lado de casa ocho horas. La verdad es que el trabajo no me gusta nada, por que, como decimos por aquí es muy “busy”, es decir no paramos ni un momento y eso de trabajar con redecilla no me mola mucho, pero por el momento me paga todas las bills, que quieras o no en este momento es lo más importante. Cuando vuelva a Dublin empezaré a echar CV a todos los bancos donde necesiten personas que hablen castellano, a call centres y cosas asi, cualquier sitio que sea una oficina.

Con mis compañeros va bien. Hay unos cuantos problemas, el más importante es que todos sean polacos, por lo que entre ellos hablan polaco, sin importar demasiado si estoy yo delante o no. Pero poco a poco nos vamos conociendo. Un sábado hice una cena española polaca, y la verdad que salió muy bien lo de mezclar la tortilla de patatas con el vodka. Yo creó que contra más pase el tiempo mejor iran las cosas en casa.

Por último os quiero hablar de mi familia dublinesa, sin duda sin ellos esta experiencia sería mucho más dura. Mis chicos son lo mejor del mundo, ahí están Xabi, Manu y Javi, estando en su casa me siento como en la mía, los fines de semana en su compañía son muy buenos y sus alegrías son mis alegrías y las mias son las suyas, y si lo piensas eso es muy muy bonito. Por otro lado tengo a los argentinos, que SIEMPRE me han ayudado, y me han animado. Si he necesitado algo me han ayudado a conseguirlo, dígase medicamentos jejejje. A parte el sentido del humor de estos chicos es insuperable…

Ahora vienen los propósitos de año nuevo….prometo tener menos abandonado el blog y escribir un poquito más….