lunes, 1 de octubre de 2007

Four season in one

Bueno para acabar la semana he de decir de nuevo que ha sido un gran día.

Lo primero que voy a comentar es el título que he elegido para este día. Para los que vieron Planeta Finito (desde aquí una nueva recomendación) ya lo habrán descubierto, para los que no este es el momento para descubrirlo. “Four season in one” (“Cuatro estaciones en una”):esto quiere decir que los meteorólogos en estas tierras no tienen futuro alguno. Esta mañana cuando he salido caía una lluvia increíble, a mitad de la mañana hacía un viento muy fuerte (no tanto como mi querido cierzo, pero vamos que se hacía notar) y cuando regresábamos a casa casi nos tenemos que poner las gafas de sol, en conclusión cuatro estaciones en una.

Os comentaré un poco como ha transcurrido el día de hoy. Cuando me he levantado ha desayunar me he encontrado el famoso irish breakfast. Mis padres adoptivos se estaban metiendo entre pecho y espalda unas tostadas con morcilla (aquí le llaman puding), y me han ofrecido, y como estoy tratando introducirme en la cultura nacional he aceptado, sin duda ha sido un desayuno para campeones.

Ayer quede con los chicos (me he dado cuenta que me he tomado la libertad de apodar cariñosamente a Diego y Aitor como los chicos) en el Trinity único lugar donde por ahora se llegar para irnos a Howth y ver por fin el paisaje irlandés. Michael (el padre de mi familia) me ha sugerido que fuera al Trinity con la línea 19A pero como no le sabia decir los inventos mejor con gaseosa he sonreído simpáticamente he salido de casa y me he dirigido a coger mi querido 15A.

He llegado al Trinity donde ya me estaban esperando los chicos y un paisano que nos ha acompañado en nuestras peripecias. Alli hemos cogido el DART que es un tren cercanías que conecta toda la costa. Cuando hemos llegado a Howth parecía como si nos hubiéramos ido a kilómetros de Dublin y tan sólo estábamos a media hora. Por fin me he dado cuenta que estábamos lejos de casa, porque el paisaje es todo lo que te imaginas de Irlanda. Es verde lleno de acantilados y una belleza única.



Hemos paseado durante horas por esos escarpados lugares, mientras veíamos como rompían las olas contra las rocas de abajo…it was amazing….Hemos caminado mucho pero con una buena charla y con un gran paisaje el cansancio se hace mucho más llevable. Me he vuelto a dar cuenta como los dichos populares dicen muchas verdades, esta reflexión viene a propósito de:”los amigos de tus amigos son mis amigos”, y aparte de parecer un trabalenguas hay mucha verdad detrás de esta afirmación. Aitor sin duda es un tío majo, pero siendo amigo de Diego era de prever, ya que comparte muchas cosas con él y yo comparto muchas con Diego, por lo que es más sencillo que tengamos más puntos en común que si no fuera así.

Bueno tras esta reflexión sobre el ser humano (no lo puedo evitar..jejejje) continuo con el relato del día. Tras pagarnos una pateada increíble, hemos vuelto hacia la estación de trenes tras preguntar a una amable señora. Al lado de la estación hemos comprado en una tienda para apaciguar un poco el hambre (no voy a repetir que sigo sin pillarle el punto a este horario irlandés) y hemos comido en el tren. Nos hemos dirigido hacía Bray, que esta justo al otro lado de Dublin, vamos una pequeña locura de las nuestras. Alli la verdad es que no había gran cosa que ver. Había una playa llena de piedras (eso sí eran bonitas), y otra montañita pero nada del otro mundo.



Nos hemos dirigido hacía la estación para volver a Dublin….y ya al día le han quedado pocos momentos….pero una vez más ha sido un gran día.

2 comentarios:

Eva dijo...

Bueno, Pi, tengo que decirte que ya tengo tu camara y tu tarjeta sanitaria. Ya me extrañaba que no se te olvidara algo por aqui,jejejej!!
Bueno, pues eso, tu tranquila que el domingo te la mando para alli. Besisssss

pilarbg dijo...

eyyy fea gracias mil, te lo recompesará cuando vengas a visitarme a Dublin!!
Os hecho de menos!
Besicos